Grado en Estudios en Arquitectura
Presentación general del Plan de estudios

La implantación de una nueva titulación sólo tiene sentido si se persigue, desde el primer momento, la excelencia de la misma. Para ello es preciso ser capaces de convocar a los mejores alumnos que puedan desarrollar sus potencialidades acompañados de profesores con acreditada trayectoria docente e investigadora. El grado de arquitectura de la  Universidad de Zaragoza, consciente de este reto, ha apostado por potenciar simultáneamente ambos aspectos y, en su breve andadura, ha  podido alcanzar una de las notas de corte en el acceso de alumnos más altas entre las escuelas de arquitectura españolas, así como incorporar a su plantilla docente profesores funcionarios de otras universidades españolas. A ello contribuye la situación estratégica de la ciudad y la rápida y fluida conexión que mantiene con otras de mayor rango, lo que facilita en gran medida la organización de cuadros docentes altamente cualificados así como la presencia continuada de profesores visitantes que participan en seminarios y ciclos de conferencias.

La enseñanza individualizada y la atención personal al alumno

El grado de Arquitectura ofrece una enseñanza individualizada con atención personal real a los alumnos. Los grupos de prácticas formados por 15 alumnos por profesor garantizan que los ejercicios pueden ser atendidos de manera continuada. Este aspecto, al que muchas escuelas de arquitectura refieren, es una realidad en el grado de Arquitectura de la Universidad de Zaragoza.

La estrategia de admisión marca un número máximo de setenta alumnos por año. Esto permite la creación de grupos homogéneos muy cualificados. Igualmente la selección del profesorado asegura la calidad en la docencia ya que se produce, por el número de candidatos presentados a las plazas ofertadas, en un proceso altamente competitivo que permite a los tribunales elegir a los más solventes.

Esta oferta de atención personal se refuerza con el Programa Tutor que presta la ayuda necesaria de asesoramiento a cada alumno que lo desee. A tal efecto un profesor de la titulación es asignado para acompañar en el proceso de aprendizaje durante toda la carrera. La amplia experiencia de la Universidad de Zaragoza en este programa es un evidente beneficio para nuestra titulación.

Una docencia esencialmente práctica y de calidad

La finalidad de la docencia no puede ser otra que capacitar al alumno para el mejor ejercicio profesional, en cualquiera de sus modalidades. Esto se adquiere potenciando las clases prácticas en todas las asignaturas. Para ello, desde los cursos inferiores, los alumnos asisten a prácticas que les involucran, desde el inicio, en aspectos determinantes de su formación.

Estos grupos de prácticas son especialmente interesantes en las áreas gráficas de los dos primeros años de la carrera en los que el alumno aprende las herramientas indispensables para desarrollar futuros trabajos. Además de potenciar el dibujo manual y de croquis, los alumnos disponen de ordenadores en los que individualmente se les adiestra en el manejo de los más modernos programas de dibujo asistido, tanto en dos como en tres dimensiones, lo que les permite alcanzar una gran destreza en infografías y perspectivas. Así los estudiantes dominan el máximo número de técnicas para expresar el proyecto con el máximo rigor y precisión.

De la misma manera los trabajos de proyectos, urbanismo o composición se estructuran en grupos de críticas proyectuales de quince alumnos, ratio que se asemeja a la tradición de las mejores escuelas de arquitectura. La libertad creativa se ve acompañada tanto por el estudio de los precedentes como por la tutela de los profesores.

La integración de las materias: el proyecto y el taller como eje docente

El Plan de Estudios ha sido cuidadosamente elaborado y cuenta, desde el inicio de la andadura de la titulación, con la plena adaptación a las exigencias del Espacio Europeo de Educación Superior. Esta diseñado con una visión integradora de la enseñanza de la arquitectura. El proyecto, tanto arquitectónico como urbano, se convierten en el eje de la enseñanza toda vez que el resto de materias no se entienden aisladamente. Frente a las variadas ópticas desde las que se puede la historia, la construcción, las tecnologías el ámbito del proyecto aparece como el marco donde se produce la reunión y la síntesis de todos los enfoques que otorgan tan extraordinaria complejidad al fenómeno arquitectónico y urbano.

Así en continuidad con el Plan de Estudios la propuesta docente que se ofrece parte del reconocimiento del alumno como arquitecto en potencia dispuesto a enfrentarse a la complejidad del hecho arquitectónico desde la integración disciplinar.

Esta integración debe ser efectiva desde los procesos de aprendizaje. El grado de Arquitectura permite, por el número reducido de alumnos y la coordinación de sus profesores, impartir una docencia integrada. No se favorece la mera segregación de asignaturas sino que se posibilitan espacios de encuentro como los Talleres Integrados de Proyectos. Estos talleres de proyectos, en los sucesivos años de la carrera, se integran progresivamente con las áreas de expresión gráfica, urbanismo y construcción en la medida en que los alumnos van adquiriendo conocimientos de dichas materias.

La potencialidad de la adscripción a una Escuela de Ingeniería y Arquitectura de alta capacitación técnica

El Grado en Estudios en Arquitectura se integra en la oferta educativa de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza, anteriormente denominado Centro Politécnico Superior, centro de una alta y consolidada trayectoria docente e investigadora. Creemos que el ejercicio actual de la arquitectura debe estar basado en criterios de servicio y utilidad social, pero sin que ello suponga una renuncia, más bien al contrario, hacia los valores fundamentales que han inspirado siempre la calidad de la arquitectura y su dimensión cultural y humanística. La enseñanza de la arquitectura se orienta en este centro hacia la transmisión al alumno de esos valores, con el fin de lograr su efectiva capacitación técnica y cultural, de forma que, una vez titulado, pueda llevar a cabo un correcto ejercicio profesional, acorde con las responsabilidades que reserva la ley al título de arquitecto.

En este momento de cambios, tanto en las titulaciones universitarias como en el ejercicio profesional, la alta capacitación técnica del arquitecto es indispensable para mantener su utilidad y relevancia social. Para ello la integración en una Escuela de Ingeniería y Arquitectura puede favorecer esta formación técnica así como facilitar la incorporación tanto de los alumnos como de los profesores a  los centros específicos de investigación ya creados.

La especialización como clave de distinción

Ante la variada oferta académica de las múltiples escuelas de arquitectura la ventaja de la nueva titulación de la Universidad de Zaragoza reside en que puede ser encauzada desde el origen hacia la excelencia como apuesta de futuro, excelencia que, en una institución naciente, pasa por la elección diferenciada de los ámbitos de calidad. Estos ámbitos guían la acción proyectual y urbanística, como matiz diferenciador:

Arquitectura, urbanismo y medio ambiente

Ante las características objetivas de nuestro territorio, la sensibilidad medioambiental y paisajística debe ser una de las premisas que inspire el matiz diferenciador del grado. La arquitectura del principio del siglo XXI se declina en función de la regeneración medioambiental y del ahorro energético, alguno de cuyos principales operadores radica en la adecuada organización y diseño de los edificios y espacios en los que se desarrolla la actividad del hombre, tanto por lo que pueden implicar de impacto ambiental como por su consumo, y por tanto potencial ahorro de energía. Esta afirmación, válida para la arquitectura, lo resulta aún más para el urbanismo, tanto por su radical compromiso con el medio ambiente como por su necesaria contribución a una conectividad fluida, base de la futura organización reticular de nuestra civilización.

Innovación constructiva y arquitectura

La arquitectura aragonesa se ha caracterizado históricamente por su capacidad de convertir en arte los más sencillos elementos constructivos. Junto a ello, la existencia en Zaragoza de un importante tejido industrial y la cualificación de los centros de investigación y desarrollo existentes, permiten implicar al grado de Arquitectura en la investigación aplicada sobre nuevos materiales, tecnologías emergentes y procesos de producción y de puesta en obra. Por otra parte, la implantación de amplias áreas logísticas ofrece la posibilidad de abrir un campo de investigación específico, ligado con las grandes infraestructuras de transporte y con los lugares de producción, a menudo poco considerados dentro de la actividad arquitectónica.

Con lo anterior no se limita el campo docente de la arquitectura sino que se transmite una sensibilidad de conjunto a las disciplinas que se imparten en el grado de Arquitectura, proporcionando desde el principio un sentido global, común a todas las materias del Plan de Estudios, de forma que la excelencia y el prestigio se fundamentan precisamente en ese matiz singular. Ese planteamiento permitirá captar especialistas en la docencia y alumnos de toda España, reunidos por su intención de trabajar sobre ese ámbito específico.

Vocación internacional desde el inicio

La implantación del grado de arquitectura en el ámbito del Centro Politécnico Superior permite beneficiarse de los contactos internacionales con las universidades europeas más prestigiosas. Desde estas relaciones, así como desde aquellas gestadas por el grupo de profesores de arquitectura con amplia trayectoria docente e investigadora, los alumnos se van a beneficiar de intercambios Erasmus, fundamentalmente en los cursos superiores de la carrera.

De esta vocación internacional, de la que progresivamente se irán beneficiando los alumnos, da buena cuenta la trayectoria personal de los profesores que imparten la docencia en el grado y que tratan de transmitir a sus alumnos.