La universidad del siglo XXI se encuentra en el marco de la “sociedad de la información y el conocimiento” y en ella el conocimiento aparece como una necesidad social. El titulado en Filosofía es “un profesional del conocimiento”, habilitado para el ejercicio de la docencia y la investigación.
De acuerdo con esta perspectiva, uno de los perfiles profesionales en los que el egresado puede desempeñar su actividad es precisamente en el ámbito de la investigación. Para ello el título de Grado constituiría una primera capacitación en la carrera investigadora (disciplinar e interdisciplinar) que habría que culminar necesariamente a través de los títulos de Máster y, posteriormente, de Doctorado, cuyos estudios permiten la especialización del estudiante en su formación investigadora dentro de un ámbito disciplinar como investigador de excelencia.
Asimismo, dentro del ámbito de la investigación destaca el diseño y ejecución de proyectos de investigación en instituciones públicas (como las universidades o el CSIC) o privadas.
Otro ámbito profesional es el de la docencia, en centros de educación pública y privada. El sector de la educación ofrece numerosos puestos de trabajo para los licenciados, graduados y doctores en Filosofía. El carácter troncal de la Filosofía en la Educación Secundaria y en el Bachillerato necesita de profesorado con el perfil académico adecuado para afrontar la docencia de las asignaturas de la especialidad de Filosofía presentes en el currículo académico. Otra vía es, además, la docencia universitaria, tanto en la titulación de Filosofía como otras titulaciones en las que se impartan materias propias de su área de conocimiento.